No te voy a
explicar la moraleja, cada uno saca lo que quiere y lo que necesita, algunas son
obvias, otras más profundas, algunos cuentos son simples, otros más complejos y
con varias capas... ¡disfrútalos!
LA GUERRA
Erase una vez... un soldado que había perdido la
guerra, no era que hubiese sido derrotado, sino que no sabía dónde
estaba. Y decidió salir a buscarla.
Le preguntó a una panadera:
-Sabe usted ¿dónde está la guerra?
Y la panadera le respondió con vehemencia:
-Está en este pueblo, la guerra que hay es la de los de arriba de
la plaza contra los de abajo, los de arriba quieren podar bien bajitos los árboles, porque dicen que les quitan las vistas y los de abajo se niegan en
rotundo, ¡siempre con lo mismo!
-No, no es esa la guerra.
Le agradeció su atención y se fue por el camino lateral para no pasar, ni
por la parte de arriba, ni la de abajo del pueblo y se cruza con un hombre que
labraba la tierra y le pregunta:
-Buenas, sería tan amable de decirme ¿dónde está la guerra?
El labrador le respondió:
-La única guerra por estos lados es la mía propia, lucho
contra esta tierra para obtener buenas cosechas, contra las plagas para que no
me arruinen lo sembrado, contra los ratones y alimañas para que no se coman lo
cosechado y por ultimo lucho contra los comerciantes que siempre me piden
rebajas a la hora de comprar mi producción, esa es la guerra.
-No, no es esa la guerra que busco. Le agradeció el tiempo prestado y siguió
andando. Llega a una posada y le
pregunta al posadero:
-Sabría usted decirme ¿dónde está la guerra?
-La peor de las guerras se encuentra aqui mismo, es contra los borrachines que
frecuentan mi local, se pasan con las copas y luego debo sacarlos a patadas.
-No, muchísimas gracias, pero no es esa la guerra que busco.
Al rato de andar se cruza con un señor que tenía el coche a un
costado del camino con el capó abierto y sin dilación, le pregunta:
-Señor, sabría decirme ¿dónde está la guerra?
-Sí, claro. La guerra
está en el sistema eléctrico, los cables y seguro que alguno no hace buena masa
y al final que... el coche me deja tirado y yo aquí de guerra contra los
cables, a ver cual me da el problema ¡esto es la guerra!
-Bueno, que tenga suerte, pero no es esa la guerra que busco. Siguió andando y un poco más adelante,
encuentra a un anciano que tejía canastos de mimbre en la puerta de su casa.
-Buenas tardes señor, podría usted decirme ¿dónde está
la guerra?
- Si, por supuesto, la guerra está en cada uno, cada persona
libra su propia guerra, pero si la que buscas es la gran guerra entre hombres y
naciones, esa ya acabó, pero de las otras hay infinitas, elige la que quieras y
lucha
... y colorín colorado este cuento se ha acabado.
si lo desean les invito a visitar otro Blogg:
http://patriciabernard.blogspot.com.es/2012/01/hola.html
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