PEDIR AYUDA

Los demás pueden motivarnos, rogarnos, suplicarnos, intentar ayudarnos, pero si no aceptamos que hacemos daño sin sentido y nos hacemos daño a nosotros mismos, porque no nos valoramos... poco se puede hacer.
Esto es fundamental, solo se puede curar de la depresión aquella persona que pide ayuda y la acepta.
Solo aquel que toca fondo y quiere salir, que supera esa intima sensación de "lo estoy pasando mal, pero no quiero moverme", casi como convertirse en masoquista, tal vez el miedo nos paraliza, tal vez la misma enfermedad nos pone zancadillas, tal vez y aunque el rincón oscuro donde estamos escondidos, no sea cómodo, no tenemos la voluntad o no encontramos la fuerza que nos impulse a levantarnos y salir.


Es algo que va de dentro a afuera, no recibimos ayuda, buscamos y aceptamos esa ayuda.
Busquemos ese resorte que nos impulse a dar el salto, abrirnos al mundo y darnos cuenta que no estamos solos, no mas los mismos patrones de conducta que nos llevan hasta esta situación, NO MAS!

Ahora  a buscar la felicidad y la sanación.


Merecemos vivir en plenitud, en paz con nosotros mismos y nuestro entorno, es hora de reclamar a los cuatro vientos lo que es nuestro: una vida feliz



No hay comentarios:

Publicar un comentario